Une año internacional de orar por Marrueceos y sus pueblos
| Semana 7 |
Urbano &RuralAbdullah había regresado ha donde había comenzado. ¿Qué es lo que iba a hacer? Abdullah creció en una pequeña comunidad agrícola localizada a una hora en auto de la ciudad más cercana. Como sucede con la mayoría de los hombres jóvenes, después de graduarse de la preparatoria, abandono su aldea para buscar empleo en Casablanca, la ciudad más grande y el centro comercial de Marruecos. Después de muchos años de trabajo en fabricas, compartiendo un pequeño cuarto con compañeros del trabajo, preparándose su propia comida y apenas logrando sobrevivir, finalmente decidió regresar a su aldea. Abdullah estaba cansado del ruido, de la contaminación, un estilo de vida urbano por naturaleza impersonal. El extrañaba a su familia, la tranquilidad, el aire fresco, sus amigos, y su hogar. Por lo que decidió regresar a su lugar de nacimiento. Al poco tiempo se enfrento con la falta de empleo excepto por trabajos de uno a dos días como trabajador de una granja.La situación difícil de Abdullah es típica de muchos que son atraídos a la ciudad. En 1960, el 70% de los Marroquíes vivían en áreas rurales. Actualmente, más de la mitad viven en centros urbanos debido principalmente a la migración urbana. Aquellos habitantes que durante mucho tiempo han habitado en la ciudad frecuentemente mantienen fuertes lazos con la familia ampliada en las aldeas de sus progenitores. Muchos continúan identificándose fuertemente con su “sangre”, la región o la aldea de donde su familia es originaría. A pesar de la búsqueda por encontrar una mejor vida a través del empleo disponible en las ciudades, muchos de ellos no encuentran la “buena vida” en ellas. “Porque: ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?” Marcos 8:36 “Más Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti.” Marcos 5:19
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