Une año internacional de orar por Marrueceos y sus pueblos
| ٍٍSemana 18 |
El Hombre MarroquíLa vida para el hombre en Marruecos puede ser muy desafiante. Esperando que provea a familias numerosas, el hombre debe de superar una competencia a muerte por el empleo debido a la falta de empleo en todas las áreas. La división de las posesiones de tierra entre los hijos con el paso de las generaciones, ha dejado pocos agricultores con lo necesario para mantener a sus familias. Muchos hombres rurales deben de abandonar a sus esposas e hijos en pueblos ancestrales para buscar empleo en las ciudades. Cuando ellos encuentran el empleo, frecuentemente tendrán que compartir un cuarto con otros trabajadores con el fin de poder ahorrar dinero y enviar dinero a casa. Muchos no pueden visitar a sus familias más que unas pocas veces al año.El hombre con mayor edad de una familia grande es quien gobierna. Los hombres más jóvenes tradicionalmente se casan con una novia seleccionada por sus padres y permanecen bajo el gobierno del padre para crecer a sus propios hijos. Como resultado, a menos que uno de ellos haya obtenido alguna distinción en particular o riqueza. Los varones Marroquíes continúan siendo llamados muy frecuentemente como los “chicos”, hasta que hayan pasado la edad de cuarenta años y tengan sus propios hijos. Cuando no se está trabajando, el hombre Marroquí disfruta de tomar te o de observar partidos de fútbol (soccer) en vivo o a través de la televisión con sus amigos en un café local. Hay mucha presión social sobre el hombre Marroquí, especialmente en áreas rurales para que oren regularmente en la mezquita local. “Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.” 1 Corintios 16:13 “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios.” Efesios 5:15
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