Une año internacional de orar por Marrueceos y sus pueblos
| Semana 24 |
MujeresMujeres de carrera con mini-faldas se pasean de lado a lado con sus amigos usando tradicionales jellabas con capuchas, estudiantes universitarios fundamentalistas con capuchas negras se sientan y estudian vestidos con pantalones de mezclilla (jeans) y playeras, las mujeres están envueltas de la cabeza a los pies con ropa para caminar, mano a mano con pequeñas niñas vestidas con la ropa de ultima moda. Las mujeres de familias tradicionales rara vez son vistas en publico mientras que otras están en la playa corriendo o de compras en los supermercados.El estilo de vida de la mujer Marroquí y su papel varía grandemente en donde ellas vivan. En las áreas rurales las familias tienden a ser más pobres. La vida en esos lugares tiende a ser de intensa labor y las mujeres hacen una gran parte del trabajo. Las niñas aprenden a cocinar, a limpiar y a hacer labores del hogar a una edad muy temprana. Una niña de seis o siete años lleva a su hermano o hermano de un año de edad en su espalda. Si ella permanece en su aldea, sus padres pueden forzarla aún estando a la mitad de su adolescencia, a casarse con el hombre que ellos hayan escogido. Un estimativo de 96% de las mujeres de las áreas rurales son analfabetas. Las mujeres Marroquíes les encantan los eventos. Ellas disfrutan cantar y bailar en celebraciones que marcan el nacimiento, circuncisión, y bodas. Ellas gustan de visitarse una a otra durante las tardes después de una mañana de trabajo en el hogar. Tienden a ser supersticiosas y muchas de ellas tienen temor del poder de los espíritus malignos, la magia y la hechicería. Ellas dicen ciertas frases o realizar varios rituales para protegerse ellas mismas y a sus familias. Las mujeres son frecuentemente el lazo que mantiene a una familia unida. Ellas necesitan conocer el amor de Dios transformando sus vidas. “Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de sus casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la Palabra de Dios no sea blasfemada.” Tito 2:3-5
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