Une año internacional de orar por Marrueceos y sus pueblos
| Semana 29 |
Calidad de Vida“¡Si tienes dinero, no hay lugar para vivir como Marruecos!” Hassan continuo. “Tenemos frutos frescos, carne, pescado, ropa, cualquier cosa que necesites. Sin embargo, si no tienes suficiente, es muy difícil.”Hassan trabajo en Casablanca por un tiempo. Cuando el se canso del ruido, contaminación y de los líos de la ciudad, encontró un buen trabajo y mudo a Agadir, un centro turístico en la playa al sur. “La vida es más relajada. Salimos a correr en la playa por la mañana y damos un paseo a lo largo de la playa los Domingos.” En el mercado, algunas veces asan compra huevos del campo en lugar de huevos industrializados. “Cuestan más, pero son más ricos en vitaminas.” El maneja un Mercedes Benz. “Calidad. Eso es lo que busco.” En contraste, las clases trabajadoras más grandes son generalmente más religiosas y más interesadas en cosas espirituales. Si uno se encuentra empleado, el reto es hacer que el sueldo alcance para las necesidades. Los más afortunados tienen un hogar con si familia en donde vivir sin tener que pagar una renta. Otros deben de hacer un esfuerzo suficiente para poder rentar un cuarto o una pequeña habitación. Frecuentemente varias familias o la mitad de una docena o más vivirán en habitaciones sencillas de una casa tradicional construida alrededor de un patio compartido. “También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo donde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribare mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quien será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.” Lucas 12:16-21
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