Une año internacional de orar por Marrueceos y sus pueblos

Semana 36

Ramadán

Cuando la nueva luna es vista después de que el Sol se ha ocultado en el primer día del mes lunar Islámico del ramadán, la vida diaria a través del mundo Musulmán es puesta de cabeza. Durante el mes del Ramadán, se requiere que los Musulmanes ayunen desde el inicio del día hasta que el Sol se oculta y se deben de abstener de todo alimento, bebidas, tabaco, contacto sexual y todos los placeres relacionados con los sentidos.

Irónicamente, el Ramadán es más un banquete que un ayuno. Los Musulmanes consumen más alimento durante este mes que en cualquier otro mes durante el año. Más de un billón de Musulmanes alrededor del mundo rompen el ayuno al momento que el Sol se oculta, comen una gran cena durante la cena, y posteriormente inician el nuevo día con un desayuno antes de salir el sol. Al final del día durante el Ramadán, las calles de las principales ciudades están totalmente llenas de gente que busca reunirse alrededor de una mesa en algún lugar para romper el ayuno tan pronto como el momento oficialmente aprobado del ocultamiento del sol haya transcurrido. Los Marroquíes tradicionalmente rompen el ayuno con la sopa favorita llamada “harira”con la cual se puede humedecer una pieza de pan fresco. Este “desayuno” frecuentemente huevos cocidos, dátiles y una pasta pegajosa y dulce llamada “shebekkia”. En las ciudades, tiendas y cafés pueden abrir en medio de la noche para dar lugar a los cientos de miles que se dan lugar en la calle hasta las tempranas horas de la mañana.

Aunque el humor disparado por la falta de cafeína, nicotina, comida y sueño, frecuentemente llevan a confrontaciones durante las largas tardes del Ramadán, la experiencia compartida de los ayunos tiende a llevar a la unidad a la comunidad musulmana. Aún aquellos que normalmente no acostumbran a orar tienden a ser “buenos” musulmanes durante el ayuno. Las oportunidades para discusiones religiosas abundan pero generalmente no llevan a ningún lugar debido a la elevada solidaridad islámica que acompaña al Ramadán. Para los Cristianos Marroquíes, el ramadán puede ser un tiempo particularmente retador.

“¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija al hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová?” Isaías 58:5                        

Oremos para que el hambre que los Musulmanes experimentan durante el Ramadan se convierta en un hambre por verdad y una relación con Dios.
Oremos por protección sobre los cristianos Marroquíes especialmente durante el Ramadán.
Oremos para que los Marroquíes aprendan y practiquen el tipo de ayuno que agrada al Señor.
 


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