Une año internacional de orar por Marrueceos y sus pueblos

Semana 52

¿Desvaneciéndose o Victorioso?

Frecuentemente referenciada actualmente como “la tierra de la Iglesia desvanecida”, el Norte de África fue hogar de una de las iglesias más fuertes de toda la Cristiandad en los primeros siglos después de Cristo. Muchos nuevos Cristianos del Norte de Africa fueron martirizados por su fe y sus testimonios permanecen con nosotros hoy en día. Líderes Cristianos importantes, algunos de ellos han impactado a la Iglesia por todos los tiempos, levantaron a la Iglesia en el Norte de África. Aquí encontramos a Tertuliano, Cipriano y Agustino.

La evidencia histórica aún permanece de Iglesias Cristianas significantes en las ciudades Romanas de Tingis (Tánger), Lixus (Larache), y Volubilis todos ellas localizadas en la región del norte del Marruecos moderno. Existe alguna evidencia de una presencia Cristiana en los primeros días hasta en el sur como en el Valle Souss. El primer martirio registrado por la fe en Marruecos ocurrió en el siglo tercero.

La llegada del Islam a finales del siglo séptimo trajo un reto serio a la Iglesia. A medida que el Islam presionaba con sus doctrinas legalistas en la región, los norte Africanos sucumbieron ante la presión de la propaganda, impuestos discriminatorios y conquista militar. Con el pasar de los siglos la Iglesia se fue debilitando y eventualmente desapareció de los registros históricos a lo largo y ancho de la región..

A medida que los historiadores cristianos se aferraron con el entendimiento como una comunidad tan vibrante de fe podía desvanecerse completamente, un consenso emergió que la iglesia naciente falló en establecerse a si misma como una iglesia Norte Africana totalmente en su naturaleza. Muchos de los atavíos Romanos de la Iglesia fueron también importados con el Evangelio. La Escritura y otras literaturas cristianas no fueron traducidas a los lenguajes de los Africanos del Norte. El Evangelismo y el crecimiento de la Iglesia no era una prioridad altamente suficiente.

Los registros históricos posteriores de la Iglesia en Marruecos permanecen relativamente en silencio hasta el final del siglo diecinueve cuando la era moderna de misiones comenzó en la región. Durante la primera mitad del siglo veinte, se establecieron diversas hermandades en diversas localidades.

La Independencia de Marruecos en el año de 1956 trajo restricciones en el alcance con el Evangelio y en las actividades. En las siguientes décadas, el hostigamiento policiaco tuvo éxito en reducir el número de hermandades y a aquellos que asistían a ellas. La Iglesia recientemente ha podido exceder tu tamaño y su fortaleza.

Actualmente la Iglesia Marroquí está envuelta en la traducción de las Escrituras, en producir música de alabanza y canciones culturalmente apropiada, y en alcanzar a otros para plantar nuevas iglesias para creyentes. Esto nos habla acerca de, no de una Iglesia que se desvanece, sino de una Iglesia de victoria.

“Porque si el árbol fuere cortado, aún queda de él esperanza; Retoñará aún, y sus renuevos no faltarán.” Job 14:7

“Así perezcan todos tus enemigos, oh Jehová;  Mas los que te aman, sean como el sol cuando sale en su fuerza. \m Y la tierra reposó cuarenta años.” Jueces 5:31

Oremos por un crecimiento en número, madurez y unidad en la Iglesia de Marruecos.
Oremos por una multiplicación de la Iglesia y por que se levante un liderazgo humilde, ungido y lleno de gracia.
Oremos por protección y libertad para que los cristianos se reúnan sin temor a ser perseguidos.
 


arise shine morocco